Un Belén con historia

Belén con historia
El Belén es una de las tradiciones con más arraigo en España

Son muchas las familias que al llegar la Navidad siempre destinan un espacio dentro del hogar para instalar el Belén. También, con el paso de los años, se les suele ir añadiendo nuevas figuras y elementos. De ese modo el Belén va creciendo, cambiando de forma, innovándose y al mismo tiempo, nos va acompañando durante todas las Navidades de nuestra vida. Belén con historia.

Por esa razón esta escenificación, que representa el nacimiento de Jesús, es una de las costumbres más populares y con más arraigo en España.

Un Belén con historía.

La tradición de poner el portal de Belén se remonta hasta el siglo XIII, cuando a San Francisco de Asís se le ocurrió la idea de representar la venida al mundo de Jesús

San Francisco quiso mostrar el misterio de la Natividad a todos los fieles de Greccio (Italia). Para ello solicitó la autorización del Papa Honorio III, permiso que le fue concedido por el Sumo Pontífice.

Una vez llegada la Nochebuena del 24 de Diciembre de 1223, en una cueva cercana a la ermita de Greccio, San Francisco, ofició la misa del gallo representando simbólicamente la Natividad de Jesús. Aunque para ello, tan solo se sirvió de un pesebre, un buey y una mula. Belén con historia. 

Mientras se celebraba el rito solemne de la misa, con la única iluminación que ofrecían varias antorchas, algunos de los pastores que habían acudido hasta la cueva, afirmaron que sobre el pesebre de heno habían visto la imagen del niño Jesús sonriendo. San Francisco y todos los presentes aseguraron que aquella noche se había obrado un milagro.

Tras este acontecimiento diversas órdenes religiosas impulsaron la devoción al nacimiento por todo el mundo cristiano. Destacando en esta tarea la labor de los franciscanos y considerándose a San Francisco de Asís como el autentico propulsor del Belén. Belén con historia.

Un Belén con historía

Italia fue la cuna del belenismo

A partir de los siglos XIV y XV las iglesias y conventos de Italia popularizaron los belenes de forma plástica y la tradición se fue extendiendo por toda Europa, siendo los franciscanos quienes, en el siglo XV, la introducen y fomentan por toda la geografía española. Belén con historia.

Cuando en 1760 el rey Carlos III llegó a España dispuesto a hacerse cargo del reino, el monarca Borbón traía en su equipaje un conjunto de figuras napolitanas que delataban su gran afición al belenismo.

Carlos III encargó a José Estévez Bonet y José Ginés, artistas valencianos, y al gran imaginero murciano Salzillo algo más de 200 figuras. Con ellas, construyeron para el hijo del monarca “El Belén del Príncipe”, una obra que aún se puede contemplar en el Palacio Real de Madrid.

Poco a poco la tradición del belenismo fue extendiéndose desde los palacios de los nobles hasta los hogares más humildes. Pues la devoción al nacimiento estaba ya en las casas de todas las capas sociales.

En el último tercio del siglo XVI Don Fernando de Bazán fundó en Marbella el Convento de San Francisco bajo la advocación de Ntra. Sra. De Portacelli.

La comunidad que habitaba esta fundación pertenecía a la Orden Franciscana. Por lo que no es de extrañar que los miembros de aquella congregación fueran los primeros en promover la tradición del Belén entre los marbelleros de aquella época. Belén con historia.

Un Belén con historía

Los frailes del Convento de San Francisco de Marbella
abandonaron el edificio antes de la primera mitad del siglo XIX
debido a la desamortización de Mendizabal

A finales del siglo XIX María Vázquez, una joven marbellera del barrio alto, ya conocía la costumbre navideña de poner el Belén con la llegada de la Navidad

Años más tarde nacería su hija Isabel, y juntas, continuaron manteniendo esta tradición durante mucho tiempo. Interrumpida solamente por la llegada de la Guerra y por las penurias ocasionadas por la misma.

Las figuras de barro, el musgo, las montañas y las casitas de corcho descansaron durante algunas navidades. Pero de nuevo llegó el día en que volvieron a ser parte del Belén, aunque esta vez con la ayuda de los hijos de Isabel, la pequeña María y Pepe.

Algún tiempo después, durante la festividad del Corpus Christi, María contrajo matrimonio con Joaquín Gómez Cabello un joven fuengiroleño dotado de una gran imaginación y creatividad.

Entre los enseres del ajuar de María se encontraban, en una vieja canasta de mimbre, algunas de las piezas y figuras de aquel Belén que su abuela y su madre montaban en casa cuando ella era niña. Aquel maravilloso legado, ahora en manos de María y Joaquín, volvía a cobrar vida cada Navidad. Pero en esta ocasión con mayor esplendor, pues Joaquín, sentía y vivía la Navidad de un modo muy especial.

Un Belén con historía

Cada año el Belén instalado en el hogar de María
y Joaquín
era admirado por todos sus vecinos y amigos

Roscos, borrachuelos caseros y alguna que otra copita de anís acompañaban aquellas entrañables reuniones que siempre terminaban con la entonación de algún villancico popular.

El espíritu de la Navidad vivía en Joaquín casi todo el año. Pues en los meses previos a la llegada de las Pascuas navideñas se dedicaba a fabricar artilugios e instrumentos musicales que pudieran servir para amenizar las mismas. Sonajas hechas con chapas de botellas, zambombas, panderos etc.

Un Belén con historía A mediados de siglo pasado las pastorales de Joaquín Gómez obtuvieron
varios premios del prestigioso Concurso de Pastorales de Radio Marbella

Todas esas inquietudes le llevaron a fundar en 1941, la primera pastoral de Marbella, la Pastoral Rio Real y más tarde la Pastoral Costa del Sol de la calle Lobatas, con las que obtuvo innumerables galardones y reconocimientos.

Joaquín Gómez Cabello fue también el creador de muchos de los villancicos con que sus pastorales obsequiaban a los marbelleros de aquellas nostálgicas navidades.

El tiempo seguía transcurriendo y después de varios años de matrimonio, un 3 de enero, los Reyes Magos trajeron a María y Joaquín el regalo más deseado y esperado por ellos, el nacimiento de José Antonio. Esta vez la Navidad les había colmado de una gran felicidad.

José Antonio heredó las mismas inquietudes que poseía su padre y en sus manos, el Belén que comenzó instalando su bisabuela, fue creciendo junto a él.

Un Belén con historíaHoy en día el Belén de José Antonio Gómez Gutiérrez,
es una autentica obra de arte

La gran belleza de las piezas y de las escenas, basadas en diferentes pasajes de la Biblia, pueden llegar a emocionar y sorprender a sus visitantes. No en vano, José Antonio le dedica cientos de horas de trabajo para que no pase desapercibido ni el más mínimo detalle.

Unas 450 figuras dan vida a esta gran escenificación del nacimiento de Jesús, donde la mayoría de ellas, son obra de artistas muy reconocidos de la talla de José Luis Mayo Lebrija o Joaquín Pérez entre otros.

Todos los edificios, casas, puentes, castillos, murallas y otras construcciones y elementos están realizados por el propio José Antonio. Un Belén que ha sido visitado y admirado por grandes personalidades del mundo del arte, la cultura y la información.

José Antonio Gómez llegó a este mundo con la estrella de Belén, quizás por eso, el espíritu de la Navidad le otorgó sus tres mejores dones, la sensibilidad, la imaginación y la creatividad. Pues con más de 100 años de historia, su Belén, no solo es el más veterano de Marbella, sino el más reconocido y galardonado de los últimos 50 años.

Francisco Javier Galbeño

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