Anita Delgado

Anita Delgado, la malagueña que conquistó el corazón
de un príncipe de las mil y una noches

El 8 de Febrero de 1890 nacía en la calle Peña de Málaga, Ana María Delgado Briones.

Su padre, Ángel Delgado de los Cobos y su madre Candelaria Briones, regían un establecimiento dedicado a la hostelería llamado “La Castaña”. En él, Anita y su hermana Victoria comenzaron a hacer sus primeros pinitos en el mundo de la canción y del baile.

Después de atravesar una mala situación económica, la familia de Anita, decide traspasar el negocio y emigran a Madrid. Allí, y a pesar del desacuerdo de su padre, las dos hermanas comienzan a trabajar en el café-teatro Central Kursaal como el dúo “Hermanas Camelias”.

Anita Delgado y su hermana Victoria

Anita y Victoria actuaban en el Central Kursaal
con el nombre de “Hermanas Camelias”

El Central Kursaal era frecuentado habitualmente por artistas e intelectuales. Como Julio Romero de Torres, Ricardo Baroja y Ramón del Valle-Inclán. La voz de Anita entonando cuplés, su desparpajo y su genuina personalidad, se gana fácilmente el cariño y el afecto de Valle-Inclán.

En aquel año de 1906, se ultimaban los preparativos para la boda de Alfonso XIII con Victoria Eugenia de Battenberg. Por lo que en Madrid, se dieron cita numerosos príncipes y nobles llegados hasta la capital de España para asistir a la ceremonia nupcial. Uno de ellos, el maharajá de Kaphurtala, Jagatjit Singh fue a ver el espectáculo que ofrecía el Central Kursaal junto a otros miembros de su sequito.

El Maharajá al ver a Anita, que solo tenía 16 años, como cantaba y bailaba sobre el escenario, no tardo en enamorarse de su arte y de su gracia malagueña. Por lo que hizo todo lo posible por conocerla. A partir de entonces, se dedicó a cortejarla insistentemente.

El día de la boda de los Monarcas Alfonso XIII y Victoria Eugenia, se produce un fallido atentado contra ellos a su paso por la Calle Mayor. El brutal suceso acaba con la vida de veintitrés personas, provocando que la mayoría de los invitados a la ceremonia decidan abandonar Madrid. Entre ellos, Jagatjit Singh, que se marcha a París con la negativa de Anita a sus peticiones, pues se ve abrumada y no las acepta.

Anita Delgado y su hermana Victoria

Anita Delgado, accede a las intenciones matrimoniales
del príncipe de Kapurthala
y viaja a París para reunirse con él

Desde Francia, el príncipe le pide a Anita que sea su esposa. Pero, aunque ella no acepta en un principio, cambia de idea ante la insistencia de Valle-Inclán que actúa de mediador entre ambos.

Una vez convencida de acceder a las intenciones del maharajá indio, viaja hasta París en compañía de su hermana y sus padres, para casarse con él por lo civil. Durante esos días de estancia en la capital parisina, su hermana Victoria conoce a un joven millonario de Baltimore, Jorge Winans. Ambos se enamoran y tras superar diversas vicisitudes, deciden contraer matrimonio.

El enlace matrimonial tanto de Victoria como de Anita Delgado, supondría  para la familia, salir de la miseria y la precariedad que hasta entonces habían vivido.

En 1907, Anita Delgado entró en palacio acompañada por su príncipe Jagatjit Singh y precedida por una procesión de casi cincuenta elefantes. Ante ella, una gran multitud se fue arrodillando mientras era aclamada como la nueva maharaní de Kapurthala.

Anita Delgado y el príncipe Jagatjit Singh

Anita tuvo graves complicaciones
durante el parto de su hijo Atjit Singh

Anita Delgado se casó en Kapurthala por el rito sij, el 28 de enero de 1908, en una esplendorosa ceremonia a la que acudió a lomos de un majestuoso elefante. De su relación con Jagatjit, veinte años mayor que ella, tuvo un hijo, Ajit Singh.

Anita Delgado y su hijo Ajit Singh
Cuando se acerco la hora del alumbramiento de su hijo, surgieron graves complicaciones que pusieron en riesgo la vida de la madre y del bebe. Anita Delgado pidió a la Patrona de Málaga, la Virgen de la Victoria que la protegiera durante el parto.

Haciendo la promesa de llevarle a la ciudad malagueña un precioso y esplendido manto de ceremonia, si todo salía bien y lograban salvar sus vidas.

Afortunadamente, ambos salieron airosos de tan complicada situación y Anita decidió en 1927 cumplir lo prometido.

Llegó a Málaga con la intención de entregar el mantón a la Virgen. Pero la sociedad de aquella época consideraba que Anita Delgado había ultrajado a la fe cristiana al casarse bajo la doctrina del sijismo. Por ese motivo, aunque Anita cumplió su promesa, el manto se guardó y nunca fue colocado a la Virgen.

Nadie en aquel entonces se hubiera atrevido a vestir a la sagrada imagen usando una prenda de origen pagano.

Anita Delgado con el manto de la Virgen de la Victoria

La Patrona de Málaga nunca lució el manto que le regaló
Anita Delgado en cumplimiento de su promesa

La vida de la malagueña en palacio no era nada fácil. Puesto que Jagatjit Singh también tenía otras cuatro mujeres que nunca aceptaron a Anita. Siendo repudiada y acusada por ellas, de haberse servido de su juventud y de sus encantos para cautivar al maharajá.

La colonia Británica de la India, tampoco vio nunca a Anita Delgado con buenos ojos. Pues la consideraban una mujer interesada y de procedencia humilde que no poseía cualidades para ser una autentica maharaní.

Las presiones a la que estaban sometidos Anita y su esposo, acabaron por afectar a su relación. Provocando que tras dieciocho años de matrimonio, Anita Delgado decidiera divorciarse y abandonar la India en compañía de su hijo.

Después de un periodo en el que estuvo viviendo entre Madrid, París y Málaga, decide instalarse definitivamente en la capital de España.

Anita Delgado, la Princesa de KapurthalaLa princesa de Kapurthala
vivió en Madrid los últimos días de su vida

En 1962, se encontraba bastante enferma a causa de una dolencia cardiaca. En esos días, por su mente desfilaban imágenes de antiguos y gloriosos recuerdos de la India. Hasta que el 7 de Julio de ese mismo año, su vida se apagó entre los brazos de su hijo.

La Iglesia católica no quería que su cuerpo fuera enterrado en ningún camposanto. Esgrimiendo la antigua postura de que su casamiento pagano con el maharahá, le había hecho perder la fe cristiana.

Su hijo Ajit, tuvo que luchar contra viento y marea para convencer a la Iglesia y su clero, que su madre jamás había dado la espalda a la religión católica.

Finalmente, después de recibir el apoyo y la ayuda de numerosos amigos y conocidos. Consigue que la Iglesia acceda a que la princesa de Kapurthala, Anita Delgado, fuera enterrada en el cementerio de la Sacramental de San Justo, San Millán y Santa Cruz de Madrid.

Francisco Javier Galbeño.

 

2 comentarios sobre “Anita Delgado

  • el 18 noviembre, 2018 a las 09:45
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    Que bonita historia.Pero triste a la vez…

    Respuesta
    • el 24 noviembre, 2018 a las 15:56
      Permalink

      Así es Gema, una historia apasionante y exótica. Aunque con sus luces y sus sombras, como en la vida de cualquier mortal.

      Respuesta

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